Ecumenismo · 2026-10-10
«¡Saludos, terrícola! Los he elegido»: cuando el hombre confundió el mensaje universal de Dios con un privilegio familiar
¿Y si Dios nunca eligió a un pueblo para excluir a los demás? A través de un paralelismo con un visitante extraterrestre, este artículo reflexiona sobre Abraham, el narcisismo religioso y la llegada de Jesucristo como revelación de una verdad universal: Dios no pertenece a una familia, una nación ni una religión.